jueves, 20 de octubre de 2016

ESCUCHA LA CANCION DEL VIENTO / PINBALL 1973

Título: Escucha la cancion del viento y Pinball 1973
Título original: Kaze no uta o kike / 1973-nen no pinbōru
Autor: Haruki Murakami
Editorial: Tusquets Editores
Número de páginas: 288 páginas


Escucha la canción del viento (1979), la ópera prima de Murakami, sigue a un  estudiante de veintiún años, sin nombre, de vacaciones en su localidad natal, en agosto de 1970. El joven pasa el tiempo en compañía de su mejor amigo, apodado el "Rata", una chica con cuatro dedos en la mano izquierda y un barman. A estos personajes se suma la figura de un escritor (inventado): Derek Heartfield, con quien se abre y se cierra la obra. Pinball 1973 (1980) se desarrolla tres años después. Ese mismo joven vive ahora en Tokio, con dos gemelas idénticas, mientras el "Rata" sigue viendo pasar la vida en el J's Bar. Una novela melancólica (con gatos, pozos y antiguas novias), en una atmósfera poética, que contiene las mejores escenas de pinball de la historia de la literatura.


Tras muchos años en los que el propio Murakami se negaba a que se tradujeran sus dos primeras novelas, por considerarlas de mala calidad, finalmente llegó en 2015 la tan ansiada traducción de Escucha la canción del viento y Pinball 1973 en un único libro de mano de Tusquets Editores.

Bastan unos pocos párrafos para darnos cuenta de estar ante los primeros pasos de un escritor novel; al mismo tiempo los que conocemos la obra y las obsesiones de Murakami también tardamos poco en identificar ya de manera crepuscular los temas que siempre ha tratado el escritor japonés. Existe un debate, a mi parecer sano, en el que se expone la reincidencia de obsesiones del escritor; es decir, lo que muchos llaman "repetirse en las temáticas" (lo cual es cierto, y cualquiera lo ve fácilmente) y que libro tras libro siempre aparecen en sus páginas. En mi humilde opinión, se trata de un ejercicio simple de expisición de miedos y obsesiones, en los cuales Murakami siempre ha centrado su atención. Y no han cambiado mucho en 39 años. ¿Es reprobable o loable? Creo que ni lo uno ni lo otro: al final es el propio lector quien decide si compartir durante un rato esas obsesiones o no.

Más allá del amor/odio que genera el escritor japonés, resulta evidente que el conglomerado temático de su bibliografía es de sobras conocido. Temas como la relación entre hombres y mujeres siempre difíciles de comprender o inalcanzables; protagonistas masculinos con falta de empatía o que conviven en permanente soledad; el paso del tiempo como irremediable cambio vital, no siempre positivo. Estos y otros aspectos revolotean siempre alrededor de una trama que también nos muestra aquellos episodios oníricos tan característicos en los aparecen gatos, extraños pozos y conversaciones que en muchas ocasiones no parecen conducir a ningún lugar.

Dos novelas cortas que contienen el embrión de lo que serían en el futuro las obsesiones murakanianas, siempre protagonizadas por personajes sin nombre, como queriendo aumentar una universalidad de temas que si bien siempre son ciertamente especiales (sino no serían típicos de Murakami) en el fondo siempre tocan aspectos vitales en los que de algún modo u otro, en una obra del escritor japonés u en otra, siempre hacen que el lector pueda identificarse.

El estilo Murakami ya toma forma clara desde su primera novela, que aún poseyendo los pros y los contras de las obras primerizas ya conforma los primeros trazos firmes de una manera de escribir muy identificable y que tal vez de no ser así restaría encanto a quienes, como un servidor, formamos parte de sus admiradores.

Ironías del destino, estas dos primeras novelas son un excelente punto de partida para todo lector y lectora que se atreva a adentrarse en el universo murakaniano.

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