lunes, 14 de marzo de 2016

DELBAETH RISING

Título: Delbaeth Rising
Título original: Delbaeth Rising
Autores: Víctor Blanco / Gonzalo Zalaya
Editorial: Ronin Literario
Número de páginas: 365

Una vieja fe resurge y no admite competencia. Verdaderas fortunas y un poder como nunca antes ha conocido el Reino se están amasando bajo la bandera de Aron, dios de los khalusitas. Su líder, Gumbald el Rubio, ha conseguido ascender de simple mercenario a hombre de confianza del rey.
Pero otro ascenso se está llevando a cabo desde los pozos de lucha. Elfo, loco, gladiador, héroe: Delbaeth el Cortador, última esperanza del consejero real para salvar el trono. Acompañado del mediano Ratón, Delbaeth desatará una tormenta de acero y sangre sobre las hordas de sacerdotes racistas que están persiguiendo a las criaturas no humanas.

El mundo de la Fantasía literaria tiene diversos orígenes. Uno de ellos es el mundo de los juegos de rol, que han servido a generaciones de escritores a la hora de escribir aventuras de espada y brujería, mundos repletos de criaturas mágicas y razas extraordinarias. Precisamente una partida de rol fue el origen de Delbaeth Rising, primera novela escrita a cuatro manos por Víctor Blanco y Gonzalo Zalaya, un primer volumen excelente de lo que tiene todos los visos de ser una saga (cuyas historias han dicho sus autores que serán independientes entre ellas) en la que Delbaeth dará mucho que hablar.

La novela ha salido apenas hace unas semanas después de un largo proceso de mecenazgo a través de Verkami, durante el cual los autores fueron desgranando el proyecto a través de las redes sociales, con afecto y un amor por lo que hacían que logró que la recaudación fuera todo un éxito. Y en febrero el libro salió por fin a la venta.

En los últimos años la literatura fantástica se ha caracterizado por la obsesión (a veces enfermiza) de los autores por detallar mundos imaginarios hasta el mínimo detalle. Delbaeth Rising rompe con ese tópico actual y se centra en la acción. Acción, acción y acción. Sin parar, sin descanso, sin tiempo a perderse en descripciones excesivas, párrafos largos que no llevan a ningún lado o escenas que no aportan nada a la trama. En esta novela nada de eso ocurre, a primera vista; porque los autores logran, con sutileza y en pequeñas píldoras, explicar el mundo por el que se mueve Delbaeth de una manera amena y sencilla, paulatina y que entra en la mente del lector con suavidad. 

La velocidad a la que suceden los acontecimientos es endiablada pero en ningún momento atropellada; todo tiene su momento y entre pelea y pelea, entre decapitaciones y miembros cercenados el lector tiene tiempo de conocer un poco mejor a los personajes, pequeños retazos de sus personalidades que poco a poco consiguen ganarse el cariño de quien le sigue en su aventura. Los protagonistas, bien perfilados, tienen el encanto de no ser extremos pese a encontrarse en bandos tímidamente perfilados, un hecho indispensable para que la trama fluya sin problemas. Así pues, el tiempo es un factor secundario porque lo que prima es el cómo antes que el cuándo, con muy pocos por qués para que el devenir de los acontecimientos sea trepidante, como el de las mejores películas de acción. Hay politiqueo pero en escasas dosis: lo que importa es lo que le ocurre a los protagonistas, no lo que traman en las altas esferas. Combates, supervivencia y diálogos cortos pero agudos y sarcásticos. Simple pero tremendamente efectivo.

Delbaeth Rising es una novela de acción. Pura y dura. Y ese es uno de los puntos fuertes de la narración: las escenas de combate son de lo mejor que un servidor ha leído en cuanto a la fantasía se refiere, luchas detalladas pero dinámicas, tan cinematográficas que uno puede visualizar sin problemas lo que se narra en ellas. Son combates a muerte, sangrientos y crudos, muy crudos; eso no hace sino darle total coherencia a la trama, cuyo espíritu de dureza no se ve en ningún momento mermado. No hay compasión por nadie, la muerte es el pan de cada día y la vida vale bien poco; en ese contexto los enfrentamientos son cortos pero salvajes, sin maniqueísmos. No hay muestras de valentía cuando uno está frente a una espada o cuando a tu alrededor todo son vísceras y cuerpos mutilados. En ese aspecto la novela consigue trasladar a la perfección esa sensación, casi de desamparo, en la que la fina línea entre la supervivencia y la muerte es tan fina. Y, por desgracia, un fiel reflejo (intencionado o no) de la actualidad en la que vivimos. El Reino es un mundo cabrón y así lo son también los combates.

La trama es sencilla, pero no por ello simple; en todo momento se tiene claro cual es la historia, sin complicaciones ni ramificaciones que terminan por diseccionar demasiado la historia principal (algo que ocurre demasiado a menudo en el género), alejando al lector de lo que sucede en el libro. En Delbaeth Rising nada de eso ocurre, y por ello es tan adictiva su lectura: no hay complicaciones, no hay descanso, es una lucha a muerte que atrapa al lector y le obliga a leer página tras página. Sabemos quiénes son los malos y quienes los buenos, aunque con matices, y a partir de eso, acción, acción y más acción. Un combate tras otro, escenas que se suceden sin parar y que mantienen la tensión a lo largo de casi cuatrocientas páginas sin que la adrenalina apenas decaiga.

En definitiva, si sois amantes de la espada y brujería no podéis perderos esta novela; y los que seáis neófitos no dudéis en darle una oportunidad. No os arrepentiréis y tal vez quedéis atrapados para siempre en ese universo tan fascinante llamado Fantasía.

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