martes, 19 de enero de 2016

ESTRELLA ROJA

Título: Estrella Roja
Título original: Krásnaia Zvezdá
Autor: Alexander Bogdánov
Editorial: Nevsky Prospects
Número de páginas: 270


Marte ha sido siempre fuente de inspiración para el ser humano en muchas de sus expresiones artísticas —pintura, música, literatura, mitología...— pero ha sido sobre todo en el campo de la ciencia-ficción donde más se ha explorado e imaginado el planeta rojo.

El libro que nos ocupa hoy supone un nuevo enfoque y que además trata otros temas que van más allá de la mera ficción. En la novela Estrella Roja podemos encontrar un gran valor político: una visión de la mentalidad del comunismo de principios de siglo XX. Su autor, Alexander Bogdánov vio en la historia una oportunidad ideal para mostrar su propia idea de lo que debía ser el comunismo en Rusia, hecho que lo enfrentó a Lenin hasta el punto de ser expulsado del Partido Comunista en 1909.

¿Cuál es esa historia que sirve de marco para un ensayo sociológico?
Leonid, el protagonista, es un revolucionario profesional que un buen día resulta captado  por los marcianos para que vaya al Planeta Rojo. Su objetivo es que sepa cómo funciona una sociedad comunista porque los marcianos quieren colonizar la Tierra y para ello tienen dos planes: liquidar y asentarse, o transformar el planeta en otro paraíso socialista y aprovechar sus recursos sin llegar a conflicto ni exterminio alguno.

A través de semejante historia, sencilla como pocas, Bogdnánov muestra lo que en su opinión tienen los comunistas al construir “el hombre nuevo”: todos los parámetros de la sociedad —trabajo, paternidad, educación, sexo, vivienda...—está planificado y controlado con tremenda exactitud. ¿Quién o quienes lo controlan? Por desgracia —o tal vez de manera intencionada— el autor no lo especifica. Al parecer las decisiones las toma una especie de consejo de sabios, los cuales no están bajo ningún control ni consulta. Los marcianos —los comunistas— no cejan en repetir que el control hace libre al individuo, cuando precisamente es lo contrario; tal vez sea el aspecto que Bogdánov más crítica a lo largo de la novela, un factor que curiosamente más tarde aparecería en obras de Orwell y Huxley: las distopías.

Pese a las críticas que vierte en su trabajo Bogdánov todavía conserva una visión positiva del derramamiento de sangre siempre que sea justificado: cree aún en la necesidad de acabar con la burguesía para edificar al hombre nuevo sobre sus cenizas. El conflicto es irremediable porque según el comunismo la Humanidad es el resultado del eterno conflicto de clases sociales. Una confrontación que revolotea en la mayoría de las páginas de Estrella Roja no como una amenaza, sino como una necesidad. Ese imperativo vital para evolucionar entronca directamente con otro aspecto importante del comunismo que Bogdánov critica en su obra: la ingenuidad, retratada en la consideración del socialismo como una fase superior de la civilización no sólo humana sino universal —hasta los marcianos se rigen por ese sistema—, y por el mismo principio en la novela la Tierra no tiene remedio ni capacidad de entendimiento con Marte por no estar metida en ese movimiento social.

Es curioso observar como de forma sibilina subyace en el texto de Bogdánov una crítica feroz a la propia naturaleza del hombre y su caràcter destructivo para el entorno, una especie de protesta ecologista que queda sin embargo diluída en el fuerte componente sociológico de la novela.

El libro, pues, tiene unos buenos personajes al servicio de una historia que sirve como ensayo camuflado en la ficción. Como curiosidad decir que Estrella Roja está considerada la primera novela steampunk escrita en ruso, casi ochenta años antes de que se hiciera popular en el resto del mundo. Sin embargo, Bogdánov no cae en el anacronismo típico del género porque en todo momento habla de una civilización extraterrestre: su tecnología es plausible hasta que no se demuestre lo contrario.


En definitiva, Estrella Roja es un libro que hará las delicias de los amantes de la ciencia-ficción, los politólogos y los sociólogos. Pero si no os consideráis miembros de ninguno de los grupos mencionados no temáis: la novela os gustará sí o sí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Comenta y comparte!